viernes, 21 de mayo de 2010

Embalses y Especies Invasoras/Dams and Invasive Species

Las grandes presas alteran las características naturales de los ríos (caudales, temperatura, claridad del agua, etc.), estas modificaciones afectan a la estructura y función de los ecosistemas fluviales. Estos cambios en muchas ocasiones favorecen a las especies exóticas, muchas de las cuales presentan una amplia tolerancia a cambios en los factores ambientales. Además, la construcción de presas reduce la presencia de especie nativas, favoreciendo que los nichos ecológicos puedan ser ocupados por las nuevas especies exóticas. También sucede que el hombre libera intencionadamente especies exóticas en los embalses, especialmente peces con fines recreativos, lo que favorece el proceso de degradación ambiental. Un estudio reciente en la presa de Glen Canyon (Río Colorado, USA) ha demostrado que una especie exótica de caracol acuático (Potamopyrgus antipodarum) ha incrementado su abundancia y producción secundaria aguas abajo de la presa. Ésta especie nativa de Nueva Zelanda presenta una biomasa relativamente grande en esta zona (4.4 gramos por metro cuadrado) (su tamaño es de unos 3-4 mm de longitud) y una producción secundaria elevada (13.3 gramos por metro cuadrado y por año). No obstante, parece que los efectos adversos sobre las especies nativas de invertebrados no son muy claros. El artículo ha sido publicado por Wyatt F. Cross y colaboradores en la revista Biological Invasions.

Más información sobre especies invasoras en el Blog.

viernes, 7 de mayo de 2010

Valoración del Riesgo Acuático/Aquatic Risk Assessment

Este procedimiento del Aquatic Risk Assessment trata de predecir, a partir de modelos matemáticos y usando datos toxicológicos de laboratorio, el riesgo que presenta una comunidad de organismos de ser afectada adversamente por un tóxico. Para ello se utilizan las HCp (Hazardous Concentrations para el p% de la población). En función del tipo de datos empleados estos valores cambian. No obstante, varios trabajos científicos han demostrado que los valores predichos por los modelos son muy parecidos a lo valores que se obtienen en estudios de micro/mesocosmos (pequeños ecosistemas bajo condiciones controladas a los que se aplica el tóxico), especialmente para insecticidas y herbicidas. Recientemente se ha encontrado también una buena relación para fungicídas. Para más información se puede leer el artículo de Van Wijngaarden y colaboradores en la revista Ecotoxicology and Environmental Safety.