jueves, 21 de febrero de 2013

El coste económico de la invasión por el mejillón cebra

Se ha publicado recientemente en la revista Limnetica (Asociación Ibérica de Limnología) un estudio que cuantifica el coste económico de la invasión por el mejillón cebra (Dreissena polymorpha) en la cuenca del Ebro. Este bivalvo es uno de los invertebrados invasores más dañinos para los ecosistemas acuáticos, tanto desde el punto de vista ecológico como económico. Su rápida reproducción a través de una fase microscópica larvaria hace que sea difícil de detectar, y una vez que llega a un ecosistema sea difícil de erradicar. Los autores del trabajo, por medio de encuestas a los afectados, recogieron los gastos derivados de la limpieza de conducciones de riego, depósitos, sistemas de refrigeración, etc. a lo largo de la cuenca del río Ebro. El resultado es que para el periodo desde 2005 a 2009 los gastos totales han alcanzado la nada despreciable cifra de unos 12 millones de euros. Siendo la Administración, el sector energético y los regantes los que más dinero gastarón. Es curioso que las previsiones de coste estimadas en su día han sido casi multiplicadas por 150 en la realidad. En el caso de EE.UU, dónde el mejillón cebra lleva más años "actuando", durante el periodo 1993-1999 el coste provocado por este invasor fue de 5000 millones de dólares, en ese país la invasión por este bivalvo ha sido muy rápida y los costes no han dejado de subir. Ahora es el momento de evitar más infestaciones en nuevos ecosistemas, y lo que es fundamental evitar el salto de la especie a otras cuencas hidrográficas.

martes, 12 de febrero de 2013

Repoblación de salmónidos en ecosistemas acuáticos

La repoblación de los ecosistemas acuáticos con salmónidos es una forma de incrementar las poblaciones de estos peces, lo cual tiene una serie de ventajas e inconvenientes. Entre las ventajas se encuentran el incremento de la pesca deportiva en la zona (y los consiguientes beneficios económicos) y el refuerzo para poblaciones que pueden encontrarse diezmadas. Pero también tiene una serie de desventajas, tales como el fracaso de la repoblación (muerte o depredación de los ejemplares), impactar a poblaciones de otros peces nativos, o endogamia en las poblaciones y pérdida de calidad genética. Por tanto esta medida debe ser aplicada con precaución y estudiando caso por caso. Además, es fundamental tener en cuenta cuál es el objetivo de la repoblación, que básicamente puede ser dos: 1) restaurar una población dañada o diezmada (enfermedad, sobrepesca, etc.) para intentar que se automantenga en el tiempo o 2) incrementar la población por encima de los niveles máximos naturales (es decir la capacidad de carga del ecosistema) para poder a continuación incrementar la presión de pesca en esa zona. La primera tiene un objetivo claramente conservacionista mientras que el segundo es más productivista. La mayoría de los gestores intentan que las poblaciones de salmónidos lleguen a la capacidad de carga, es decir a la máxima abundancia posible de peces que el ecosistema puede soportar. Esto es algo difícil de calcular ya que cambia con el caudal, disponibilidad de alimento, calidad del agua, etc. Un método sencillo es tener en cuenta el terreno que cada juvenil necesita (son animales territoriales), de tal forma que sabiendo el territorio disponible se puede estimar la carga máxima. Hay otros métodos más complejos que tienen en cuenta las clases de edad, propiedades físicas del hábitat, etc. En general se han utilizado densidades de 1 a 20 huevos fertilizados y/o alevines por metro cuadrado, pero las cifras cambian mucho dependiendo del ecosistema.
Lógicamente todo esto tiene un coste económico que hay que evaluar muy bien, ya que producir por ejemplo 4 millones de huevos fertilizados-alevines puede costar alrededor de unos 30000 euros. Además los ejemplares introducidos suelen tener elevadas tasas de mortalidad principalmente a causa de la depredación por aves y otros peces, por dificultades para adaptarse a la nueva dieta y por cambios en el comportamiento. Por ejemplo el % de individuos de dos años procedente de huevos fertilizados en cautividad introducidos en la naturaleza puede ser muy bajo (3%) y bastante menor si se utilizan ejemplares juveniles. Algunos estudios indican que la ratio beneficio/coste es de unos 25:1 para las repoblaciones con salmónidos, lo cual es una buena cifra siempre y cuando se gestione con cabeza. Todo lo anterior no sirve de nada si las causas de la degradación de las poblaciones de salmónidos (sobrepesca, contaminación, degradación y pérdida de hábitats, etc) siguen actuando.