domingo, 26 de enero de 2014

¿Cómo pudo llegar a Europa un pequeño caracol que vive a 19000 km de distancia? El caso de Potamopyrgus antipodarum

http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1365-294X.2005.02603.x/abstractEsta es una curiosa pregunta, en este caso nos referimos al caracol acuático Potamopyrgus antipodarum. Es una especie nativa de Nueva Zelanda y que se encuentra prácticamente en todos los continentes y tipos de ecosistemas acuáticos. Un grupo de investigadores ha demostrado cuál es el origen de las poblaciones que se encuentran en Europa, para ello ha utilizado una propiedad de este caracol y es su tipo de reproducción. Las poblaciones no nativas (fuera de Nueva Zelanda) son mayoritariamente partenogenéticas, es decir no requieren de un macho y una hembra para reproducirse, una hembra por si sola es capaz de generar caracolillos (no ponen huevos, los llevan en su interior y eclosionan dentro del cuerpo de la madre). Con esto todos los caracoles de una población exótica son iguales, es decir clones, y además solo hace falta que un individuo llegue a un nuevo ecosistema para que potencialmente pueda establecer una nueva población. Por medio de análisis genéticos han comparado varias poblaciones de Nueva Zelanda y Europa, llegando a la conclusión que el origen de estas últimas es neozelandés. Por tanto las poblaciones europeas no proceden de otras poblaciones invadidas (como son Australia o América). La explicación más pausible es que los caracoles se "embarcaron" como "polizones" en las aguas de lastre de buques transoceánicos, de tal manera que al llegar a un puerto europeo y eliminar las aguas de lastre, esta especie pudo invadir los ecosistemas acuáticos de Europa. De esta forma un pequeño animal de pocos milímetros de longitud pudo recorrer medio mundo. Para más información os dejo el enlace al artículo.   

viernes, 10 de enero de 2014

Desarrollo de criterios de calidad ambiental basados en el conocimiento científico

http://www.scienceinthebox.com.de/en_UK/programs/compactdetergents_02_en.htmlRecientemente la revista Environmental Science and Pollution Research ha publicado un número especial sobre el desarrollo de criterios de calidad ambiental para los ecosistemas acuáticos. En este volumen se publican varios trabajos en diferentes ecosistemas y países basados en estudios científicos. Un criterio de calidad ambiental sería un valor de concentración de un contaminante que se puede considerar seguro para el ecosistema, es decir que no causará daños en su riqueza de especies ni en su funcionalidad. En realidad lo que nos da es un riesgo de que un evento dañino ocurra (por ejmeplo a una concentración dada hay una probabilidad del 5% de que el ecosistema sufra un daño). Lógicamente estos valores tienen asociado un grado de incertidumbre, y los estudios científicos lo que tratan es de reducir ese grado de incertidumbre. Uno puede pensar que lo mejor es que no este presente el contaminante en el medio y de esa forma se evita el problema, pero esto supondría un coste económico muy elevado y comprometería seriamente el desarrollo económico. Lo ideal es ser lo más realista posible con estos criterios: ni muy conservador o sobreprotector con el medio ambiente, lo que supondría un elevado coste en depuración y tratamiento de aguas residulaes, ni muy relajado en los criterios, lo que supondría graves daños ecológicos e incluso para la salud humana. Una de las grandes pegas de estos criterios es que muchas veces se derivan de estudios de laboratorio, que carecen de realismo ecológico, lo que puede suponer una cierta merma en la calidad del criterio, ya que solo considera especies aisladas y no considera las interacciones ni los efectos indirectos de los contaminantes. Otro problema añadido en el desarrollo de estos criterios es que en la actualidad se están detectando nuevos compuestos químicos en el medio ambiente (retardantes, compuestos perfluorados, etc.) debido a la mejora en las técnicas analíticas, esto supone un reto a la hora de determinar criterios ambientales para estos compuestos. Otro problema es que cada país (de los desarrollados) genera sus criterios con diferentes metodologías, lo que resulta en valores diferentes para un mismo compuesto. Por tanto hace falta un esfuerzo para intentar unificar estos criterios.