miércoles, 16 de noviembre de 2016

¿Cómo puede ayudar la gestión fluvial al control de las especies exóticas invasoras?


Glen Canyon Dam Lake Powell, Arizona.JPGNumerosos ríos se encuentran regulados por embalses, los cuales causan infinidad de impactos en el funcionamiento de los ecosistemas fluviales. Muchas especies exóticas invasoras se ven favorecidos por la alteración que causa la regulación de caudales. Por ejemplo, al reducir las avenidas muchas especies no adaptadas a ambientes lóticos (es decir carcaterizados por presentar una corriente unidireccional) se ven favorecidas en detrimento de las especies nativas, esto es muy frecuente en algunas especies de peces invasores, como la perca sol (Lepomis gibbosus) o el lucio (Esox lucius). Alguos estudios científicos se ha preocupado por este fenómeno y han intentado evaluar como influyen las sueltas controladas de agua desde los embalses en el éxito de especies de peces nativos frente a peces invasores. Por ejemplo, en un estudio realizado en el río Colorado (EEUU), se comprobó como las grandes sueltas de agua desde la presa de Glen Canyon perjudicaban más a los hábitats donde desova una especie nativa (Catostomus latipinnis) frente a una invasora (Oncorhynchus mykiss). Por el contrario, en río de Japón esta última especie se vió favorecida por los caudales estables. En Arizona, un estudio demostró como la restauración de los caudales naturales favoreció a las especies nativas de peces frente a las exóticas, aunque este efecto fue mucho mayor si se acompañaba de control de exóticas. En vista de estos trabajos hay que indicar lo complicado que resulta obtener un conclusión sobre el beneficio o no de esas sueltas controladas de agua. No obstante, otros factores como el mantenimiento de la vegetación riparia o la limpieza de sedimentos acumulados en los lechos podrían por si solos justificar esta medida de gestión.






Para más detalle consultar:

Marks JC et al 2010 Restoration Ecology 18: 934-943
Inoue M et al 2009 Can J Fish Aquat Sci 66: 1423-1434
Yao W et al 2015 Ecological Engineering 75: 2789-290

jueves, 8 de septiembre de 2016

La depredación sobre un caracol acuático invasor parece no ser suficiente para su control

Se ha publicado recientemente un trabajo muy interesante en la revista Hydrobiologia. En él se hace un estudio de campo y experimental en lagos de Lituania en donde se analiza la dieta de peces y cangrejos, y su capacidad para depredar un pequeño caracol acuático invasor (Potamopyrgus antipodarum). En el estudio de laboratorio se emplearon diferentes especies de peces y una especie de cangrejo. Los autores analizaron la tasa de consumo de caracoles y la supervivencia de los mismos después de pasar por el tracto digestivo de los peces. Los resultados mostraron como algunas especies casi no ingirieron caracoles, mientras que otras consumieron alrededor del 30% de los caracoles disponibles (el pez Tinca tinca y el cangrejo exótico Orconectes limosus). En ambas especies ningún caracol sobrevivió tras el paso por el tracto intestinal, ya que el cangrejo los tritura antes de comerlos y la tenca presenta dientes faríngeos que ayudan a triturar la comida. No obstante, la supervivencia de los caracoles en algunas de las otras especies estudiadas fue de hasta el 80%. A pesar de que este estudio de laboratorio puede hacer pensar que en condiciones naturales la depredación puede controlar la población de P. antipodarum, la realidad fue muy distinta. El estudio del contenido intestinal de estas especies en condiciones naturales reveló una baja preferencia por este caracol y además los peces pueden contribuir a su dispersión ya que sobrevive tras pasar por el tracto digestivo. Este estudio confirma que la ausencia de enemigos (depredadores y/o parásitos) ayuda a explicar el éxito de esta especie invasora.

jueves, 9 de junio de 2016

¿Cómo utilizar un análisis genético para encontrar el origen de una especie exótica invasora?

Las especies exóticas invasoras son aquellas que procedentes de otra región geográfica invaden un ecosistema de otra parte del mundo causando daños ecológicos y/o económicos. En ocasiones una especie puede invadir poco a poco diferentes regiones, y puede llegar el caso que una población invasora proceda a su vez de otra población invasora, y asi sucesivamente. Una especie invasora que ha ocupado casi todos los continentes es el caracol acuático Potamopyrgus antipodarum. Esta especie es originaria de Nueva Zelanda, y ha invadido Australia, Asia, Europa y América. Un grupo de investigadores ha tratado de conocer cuál es el origen exacto de las poblaciones europeas de esta especie, para ello han empleado análisis genéticos de haplotipos (sería algo así como un conjunto de genes que se heredan en conjunto). Estos permiten una identificación exacta del origen de una población invasora. Para ello estudiaron los haplotipos de Nueva Zelanda para esta especie (un total de 17 diferentes haplotipos), y han llegado a la conclusión que las poblaciones europeas proceden de dos haplotipos de la isla norte de Nueva Zelanda. De esta forma se confirma como las especies invasoras pueden recorrer miles de kilómetros (con la ayuda voluntaria o involuntaria del hombre) e invadir ecosistemas muy alejados de sus ecosistemas nativos.


jueves, 7 de abril de 2016

Dispersión pasiva de caracoles acuáticos invasores

Un grupo de investigadores de la Universidad de Alcalá (incluyendo el que escribe esto) han publicado recientemente en la revista Limnologica un artículo científico que analiza el potencial de un caracol acuático invasor procedente de Nueva Zelanda (Potamopyrgus antipodarum) para colonizar nuevos tramos fluviales. Para ello analizaron el papel de la dispersión pasiva, es decir aquella que es mediada por otra especie o agente (por ejemplo anclado a las patas de aves, a aparejos de pesca, a embarcaciones, etc.). Los autores simularon un perido de desecación de los caracoles en diferentes matrices (hojarasca, arcilla, sedimento), comprobando que podía resistir hasta 4 días en los dos últimos. Tras esto, transportaron los animales hacia un nuevo tramo fluvial diferente a su tramo de origen, donde fueron introducidos en el río, a los 7 días se comprobó la supervivencia de los animales y entorno al 10% de ellos sobrevivieron tras la desecación y la rehidratación. Con estos resultados se demuestra que esta especie puede resistir fuera del medio acuático durante un largo tiempo y sobrevivir en un porcentaje relativamente elevado tras la rehidratación. Os dejo un video que muestra como fue el trabajo de campo.


miércoles, 20 de enero de 2016

Sistemas Biológicos de Alerta Temprana: el empleo de seres vivos para indicar la presencia de contaminantes


http://www.projectenaew.wur.nl/AEWplanktonlab/Estos sistemas (Biological Early Warning Systems-BEWS) -en una analogía con los sistemas de alerta temprana por ejemplo de maremotos- consisten en la monitorización de una o varias variables relacionadas con el estado de salud de un organismos vivo que se encuentra en un ecosistema contaminado. Los cambios en estas señales (por ejemplo la capacidad de movimiento, el movimiento de las valvas de un bivalvo, etc.) nos pueden indicar la presencia de tóxicos en el medio y de esta forma utilizar un ser vivo como indicador de contaminación. La visión tradicional en la monitorización de ecosistemas acuáticos ha sido el análisis físico-químico de las aguas, pero esto suele resultar costoso (por ejemplo, analizar los 126 contaminantes prioritarios de la EPA-Agencio MedioAmbiental de los USA- puede costar unos 1000 dólares por muestra). Otro inconveniente es que en ocasiones se nos pueden escapar del análisis compuestos que alteran el estado de salud de los animales. Los BEWS presentan por tanto la ventaja de poder analizar el efecto de los contaminantes presentes en el agua (independientemente de cuantos sean) y sus posibles efectos adversos. Una de las variables más empleadas en estos BEWS ha sido el comportamiento, entre los sistemas que se encuentran en el mercado se encuentran "Daphnia Toximeter" que analiza los movimientos de nado de la pulga de agua o "Dreissena Monitor" que analiza los movimientos de las valvas de Dreissena polymorpha. Pero se han empleado también bacterias, algas y peces. Además, tienen la ventaja de poder emplear varias especies al mismo tiempo, con lo cual se incrementa la sensibilidad del sistema a la presencia de contaminantes. En ocasiones presenta la desventaja de una gran variabilidad en la respuesta de los animales, no siempre relacionada con la contaminación. Os dejo un artículo de revisión sobre este tema.