jueves, 8 de septiembre de 2016

La depredación sobre un caracol acuático invasor parece no ser suficiente para su control

Se ha publicado recientemente un trabajo muy interesante en la revista Hydrobiologia. En él se hace un estudio de campo y experimental en lagos de Lituania en donde se analiza la dieta de peces y cangrejos, y su capacidad para depredar un pequeño caracol acuático invasor (Potamopyrgus antipodarum). En el estudio de laboratorio se emplearon diferentes especies de peces y una especie de cangrejo. Los autores analizaron la tasa de consumo de caracoles y la supervivencia de los mismos después de pasar por el tracto digestivo de los peces. Los resultados mostraron como algunas especies casi no ingirieron caracoles, mientras que otras consumieron alrededor del 30% de los caracoles disponibles (el pez Tinca tinca y el cangrejo exótico Orconectes limosus). En ambas especies ningún caracol sobrevivió tras el paso por el tracto intestinal, ya que el cangrejo los tritura antes de comerlos y la tenca presenta dientes faríngeos que ayudan a triturar la comida. No obstante, la supervivencia de los caracoles en algunas de las otras especies estudiadas fue de hasta el 80%. A pesar de que este estudio de laboratorio puede hacer pensar que en condiciones naturales la depredación puede controlar la población de P. antipodarum, la realidad fue muy distinta. El estudio del contenido intestinal de estas especies en condiciones naturales reveló una baja preferencia por este caracol y además los peces pueden contribuir a su dispersión ya que sobrevive tras pasar por el tracto digestivo. Este estudio confirma que la ausencia de enemigos (depredadores y/o parásitos) ayuda a explicar el éxito de esta especie invasora.